Microrrelatos con hueso, III

Nunca me cayó bien Pinocho. Es el ejemplo de cómo un personaje que hace mal todo lo que podría haber hecho bien acaba consiguiendo redención y hasta premio.  Afortunadamente, también ha servido para inspirar un microrrelato que, lo reconozco, me ha arrancado una sonrisa  que nadie ha podido apreciar porque la ocultaba mi bigote.

Autor: Robrt_jcuak

Pese al golpe, Pinocho lloró de alegría al ver que lo que acababa de romperse era hueso, y no madera.

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Un pensamiento en “Microrrelatos con hueso, III

  1. Jaime Galera dice:

    Todos tenemos algo que nos diferencia de los demás. Yo tengo un hueso roto en mi dedo, a la altura de la falange media. A mucha gente le horroriza mirarlo, lo noto en su expresión. Aunque reconozco que levantarles mi fracturado de por vida dedo corazón cuando me miran no ayuda a que cambien su opinión.

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